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Movimiento Universitario Sur,
en septiembre de 2006)
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Somos estudiantes universitarios, de todas las universidades públicas y nacionales.
Estudiantes que lo largo y a lo ancho del país, venimos participando de distintas iniciativas políticas, sociales y culturales, y que hoy hemos decidido conformar una nueva fuerza estudiantil universitaria.
Muchos de nosotros y nosotras ya construimos diariamente esa universidad que soñamos, alfabetizamos en los barrios, otros trabajamos en el desarrollo de practicas PRE-profesionales en barrios humildes o instituciones publicas, nos organizamos en áreas de trabajo por especialidad, salud, derecho, genero, educación, etc. Algunos de nosotros venimos de experiencias de habernos organizado o somos parte de agrupaciones de carrera u otras. Pero a todos nosotros y nosotras nos une algo más que una misma práctica o un mismo sueño. Nos une ante todo una necesidad: la de conformar una nueva fuerza universitaria.
Queremos construir y convocar a construir un nuevo movimiento estudiantil, un movimiento que sea profundamente participativo y democrático, un Movimiento Estudiantil Nacional, Popular, Latinoamericana, y Antiimperialista. Un movimiento que venga para ayudar a cubrir ese vacío que hoy existe en la política universitaria, un movimiento que recupere la vida democrática y participativa de los centros de estudiantes, un movimiento que enamore y que invite a participar y ser protagonista, un movimiento que nada tenga que ver con la política vacía o puesta al servicio de intereses individuales. Un movimiento que se diferencie de aquellos que nos dicen que en el país nada ha cambiado o de los que nos proponen volver a la década de los 90.
¿Cómo soñamos a nuestro país? ¿Qué Argentina queremos? ¿Qué Latinoamérica queremos?
En las décadas del 60 y 70 nuestros países fueron invadidos por dictaduras sangrientas que implementaron genocidios sistemáticos sobre nuestros pueblos. En los 80 recibimos a tibias primaveras democráticas que no lograron, por incapacidad o complicidad, revertir las bases anteriores. Y los 90 cayeron sobre nosotros como una noche oscura y aparentemente interminable (cuantos hablaban del fin de la historia y las ideologías, se acuerdan?) que completó en buena parte, los planes de saqueo económico, social, moral, cultural y político de nuestras sociedades. Nuestros pueblos fueron arrojados en una proporción enorme a la desocupación, la pobreza y la marginalidad. Aquí, en nuestra tierra, tuvimos la mejor radiografía de las consecuencias del modelo neoliberal.
¿Cómo pensamos y queremos construir nuestras universidades y carreras?
Nuestra Universidad debe volver a ser una comunidad de trabajo profundamente relacionada y vinculada al interés de la Nación y sus grandes problemas. Debe ser una institución con una responsabilidad profunda con lo Publico, a fin de que sus objetivos centrales sean producir, impartir y socializar enseñanza superior de grado y postgrado, orientada a que esta promueva la soberanía cognitiva, basada en los valores de la producción y la cultura nacional, y a prestar los servicios necesarios para responder así correctamente a los problemas de la sociedad argentina de quien forma parte indisoluble.
Nuestras carreras deben Formar y Capacitar profesionales y técnicos con conciencia Nacional, Popular, Regional y Latinoamericana, impartiendo la formación pertinente para que nuestros intelectuales y graduados puedan ser útiles a los desafíos que implica pensar , actuar y producir para el nuevo marco regional latinoamericano, nuestros modelos productivos y sus respectivas áreas de influencia, desde una perspectiva autónoma y soberana.
Nuestras currículas de grado y postgrado deben estimular el estudio de la realidad nacional y regional, para poder impulsar de esta forma el protagonismo necesario que debemos obtener como futuros profesionales y técnicos en la reconstrucción de nuestra Nación.
La comunidad universitaria debe dejar de ser elite e impartir Educación formativa de la solidaridad social, la idoneidad profesional y técnica, pero también la formación moral e intelectual que forje la conciencia nacional de las nuevas generaciones de argentinos. Para que este conocimiento pueda ser impartido como sostén del necesario proceso de innovación, económica, política social y cultural de nuestra Patria.



